Fuerte de San Marcos: Historia, visitas y rutas desde San Sebastián
En el municipio de Rentería, a diez kilómetros de San Sebastián, hay un antiguo fuerte militar con unas vistas únicas: el Fuerte de San Marcos. Mar y monte se funden en esta antigua fortaleza militar de finales del siglo XIX, cuyo mirador ofrece la vista panorámica más espectacular de la zona. ¿Cómo acceder hasta allí, cuál es la historia del fuerte, qué visitas guiadas ofrecen, y cuáles son las rutas de acceso? Respondemos.
Historia del Fuerte de San Marcos
El Fuerte de San Marcos es una antigua fortaleza militar. Se inauguró en 1888 en la cima del monte Bezarain, dentro del municipio de Rentería, pero nunca llegó a estar activo como fortaleza defensiva: ninguna batalla se libró allí. Porque para cuando se inauguró, la etapa bélica tan constante en el Norte de España durante el siglo XIX, había llegado a su fin.
Se construyó durante el reinado de María Cristina de Habsburgo-Lorena, en unos tiempos durante los que si bien ya se avecinaba la Belle Époque de San Sebastián, esa época cuando San Sebastián fue la ciudad de veraneo de la monarquía y nobleza española, aún persistía en el país el clima de guerra, y se ponían esfuerzos en frenar posibles sublevaciones de los carlistas e invasiones extranjeras.
Así los ánimos, el Fuerte de San Marcos, una construcción planteada para la guerra, se inauguró en la misma época en que se estrenaron edificios tan festivos como el Casino de San Sebastián (1887), actual sede del Ayuntamiento, o el Palacio de Miramar (1888), casa de verano de la Reina María Cristina.
¿Por qué se planteaban al mismo tiempo edificios orientados a la fiesta, unos, y a la contienda, otros?

Contexto histórico: ¿para qué se construyó el Fuerte de San Marcos?
Si bien a partir de finales del siglo XIX se vivirían en San Sebastián décadas de esplendor, se venía de décadas conflictivas. Por un lado, en 1813 y durante la invasión francesa de Napoleón, las tropas inglesas y portuguesas quemaron San Sebastián para liberarla. Por otro lado, entre 1833 y 1876 ocurrieron tres Guerras Carlistas, durante las que los liberales simpatizantes de la Reina Isabel II lucharon contra los absolutistas carlistas defensores de Carlos IV.
Así que defenderse de posibles invasiones de potencias extranjeras (a saber: Francia e Inglaterra), y de los ataques de los carlistas (a saber: San Sebastián y el litoral eran municipios liberales, aunque el interior de la provincia de Guipúzcoa estaba dominado por los carlistas) estaba en la mentalidad de la época.
Tanto es así, que el Fuerte de San Marcos forma parte de esas construcciones militares que se levantaron en Guipúzcoa en el siglo XIX dentro de un plan de arquitectura defensiva. Este plan incluía un conjunto de búnkeres levantados a mediados del siglo pasado fruto de la Organización Defensiva de los Pirineos, conocida también como Línea P (*1).
Estaba previsto que esta línea P tuviera ocho fuertes, varias baterías auxiliares y toda una red de comunicaciones y de servicios destinados a cumplimentar la defensa del territorio. Pero solo se terminaron tres: el Fuerte de San Marcos, el pequeño Fuerte de Txoritokieta (en el monte vecino con el mismo nombre), y la fortificación más poderosa, el Fuerte de Nuestra Señora de Guadalupe, emplazado en el monte Jaizkibel, y desde donde controlar la entrada de Francia a España por mar.

Ubicación estratégica: ¿por qué se construyó en Rentería?
¿Qué mejor sitio para defenderse de posibles ataques extranjeros que un lugar desde donde se avistan las tres entradas por mar a la región (las bahías de La Concha, Pasajes y Txingudi), la frontera con Francia, y las montañas interiores de la provincia de Guipúzcoa? Ningún otro.
Por eso el Fuerte de San Marcos se sitúa sobre la cima del monte de Bezarain, a 360 metros de altura, en el municipio de Rentería, perteneciente a la comarca de Oarsoaldea. Porque desde esa ubicación las vistas son tácticas. Se pueden vigilar todas las entradas a la zona, por mar y tierra. De hecho, a día de hoy, la ubicación estratégica del lugar se entiende a simple vista desde lo alto del fuerte.
Desde allí se divisa toda la costa del sudoeste de Francia hasta Las Landas, y también toda la costa guipuzcoana hacia Deba. Y en el lado opuesto al mar, Peñas de Aia y el monte Larrun dominan la panorámica de las formaciones montañosas que delimitan el valle de la región.
Además de su emplazamiento, la planta del edificio es también decisiva, y constituye uno de los mejores ejemplos de fortificaciones de tipo poligonal de Euskadi. Desarrolla su núcleo principal en una superficie de 12.500 m2, y constituye un elemento crucial en el rico patrimonio histórico con que cuenta el noreste de Guipúzcoa (*1).

Qué función desempeñó el Fuerte de San Marcos
El Fuerte de San Marcos se construyó dentro de ese plan defensivo contra Francia y los carlistas a finales del siglo XIX. Dentro de la Organización Defensiva de los Pirineos figuraban, además del Fuerte de San Marcos (1888), el fuerte de Txoritokieta (1890), situado en un monte colindante, y el Fuerte de Guadalupe (1900), situado en el monte Jaizkibel, sobre el municipio fronterizo de Fuenterrabía.
Pero, a pesar de su emplazamiento estratégico y del armamento con que se dotó al fuerte (sobre todo, cañones y obuses), el Fuerte de San Marcos nunca estuvo operativo. La principal razón es que fue una fortaleza defensiva que quedó obsoleta según se inauguró, por los rápidos avances militares. En 1910 se inauguró en España la aviación militar, y las características del fuerte no estaban planteadas para ataques por aire. De ahí que su función militar caducase antes de iniciarse.
De refugio de republicanos durante la Guerra Civil a prisión de republicanos durante el Franquismo
El Fuerte de San Marcos no llegó nunca, por lo tanto, a desempeñar las tareas defensivas para las que fue diseñado. Así, cayó en el abandono y durante las décadas siguientes sirvió a distintos fines. Primero, en 1936, con el estallido de la Guerra Civil en España, miembros del bando republicano se refugiaron en el fuerte. Y después, al acabar la guerra, durante el Franquismo, la dictadura usó las instalaciones como cárcel, y fue una prisión dedicada al encierro de republicanos.
Después de eso, y dado que el Fuerte pertenecía al Ministerio de Defensa, sus instalaciones se dedicaron para maniobras del servicio militar (entonces, obligatorio) hasta la década de los 70. Dos décadas después, en 1992 el Ayuntamiento de Rentería compró el fuerte al Ministerio de Defensa y ahí empezaron las obras de rehabilitación para convertir la antigua fortaleza defensiva en el museo histórico que es hoy.



Visitar el Fuerte de San Marcos
El Fuerte de San Marcos está abierto al público durante seis meses. En la actualidad es un museo la mitad del año: abre en Semana Santa, y permanece abierto durante los seis meses siguientes. Cuenta con una oficina de recepción para el visitante, y ofrecen visitas guiadas en castellano y euskera, de entorno a una hora de duración, durante la que los técnicos del museo repasan la historia y los puntos más significativos del fuerte. Todo ello, gratuito.
En la mayoría de espacios se ha recreado la actividad militar para la que fue diseñado a través de la instalación de réplicas. Ametralladoras, cañones, obuses, soldados, o artillería son algunos de los elementos del atrezzo del museo para que el visitante entre en situación. Además, por todo el recinto hay paneles informativos instalados, disponibles en varios idiomas, que explican el recorrido.
Horarios del Fuerte de San Marcos
Los horarios del museo varían según el mes. Mientras que los meses de verano se puede visitar los miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos; durante los meses de abril, mayo y septiembre abre sólo los fines de semana, los festivos y los puentes.
Es importante recordar que la festividad de San Marcos es el día 25 de abril, y que el domingo más cercano a esa fecha se celebra la Romería de San Marcos, que reúne a cientos de personas que peregrinan hasta el fuerte.
Horarios en abril, mayo y septiembre:
- Días: abierto los sábados, domingos, festivos y puentes
- Horario: de 10.00 a 14.00, y de 16.00 a 18.00 horas
Horarios en junio, julio y agosto:
- Días: abierto de miércoles a domingo, y festivos.
- Horario: de 10.00 a 14.00, y de 16.00 a 18.00 horas
Horarios de visitas guiadas:
- Euskera: a las 11.00 y a las 16.00 horas
- Castellano: a las 13.00 y a las 17.00 horas
Respecto a las visitas guiadas, que son gratuitas, hay un turno por la mañana y otro por la tarde, y es necesario reservar la visita con antelación a través del teléfono 943 44 96 38 o el mail turismoa@errenteria.eus.
Rutas desde San Sebastián al Fuerte de San Marcos
El Fuerte de San Marcos se sitúa en un entorno natural privilegiado: el Parque Natural de Lau Haizeta. En lo alto del monte Bezarain, se puede acceder hasta allí andando y en bicicleta por unas rutas en plena naturaleza que suponen una experiencia en sí misma.
A pie o en bicicleta se puede acceder desde dos sitios: el centro comercial Garbera, de San Sebastián; y el barrio de Beraun, de Rentería.
Ruta al Fuerte de San Marcos desde San Sebastián
Ésta es una ruta circular, y el Fuerte de San Marcos está en mitad de la ruta, así que puede ser la parada perfecta a mitad de camino para reponer fuerzas. Además, junto al fuerte hay espacios verdes con mesas y merenderos, donde poder comer.
- Distancia: 10,5 km
- Tiempo: entre 3 y 4 horas (ida y vuelta)
- Recorrido: circular
- Inicio y llegada: centro comercial Garbera de San Sebastián, en el barrio de Intxaurrondo
Ruta al Fuerte de San Marcos desde Rentería
Ésta es la ruta más corta y sencilla para acceder al Fuerte de San Marcos a pie. Parte desde el barrio de Beraun, de Rentería, al que se puede llegar en transporte público (autobús E5, con salida desde la plaza Guipúzcoa).
- Distancia: 5,5 km
- Tiempo: 2 horas (ida y vuelta)
- Recorrido: circular
- Inicio y llegada: la rotonda junto al colegio Bizarain, en el barrio de Beraun, de Rentería
- Ruta señalizada: las señales son SL-GI 3 (marcas blancas y verdes)

Cómo llegar al Fuerte de San Marcos
El acceso al Fuerte de San Marcos puede hacerse a pie o en bicicleta desde el barrio de Beraun, en Rentería, o desde el Centro Comercial Garbera, en el barrio de Intxaurrondo de San Sebastián, según las dos rutas anteriormente citadas. También se puede acceder en coche, y en el propio fuerte hay un parking gratuito habilitado para los visitantes. La ruta más sencilla es desde el barrio de Beraun, de Rentería.
Referencias
- Sáez García, Juan Antonio (2018) EL FUERTE DE SAN MARCOS EN 150 PALABRAS
- Fuente de fotos: Departamento de Turismo de Oarsoaldea

Periodista con más de 20 años de experiencia en medios de comunicación, especializada en narrativa creativa y contenido divulgativo. Desde Go Local, se acerca a personas, lugares y acontecimientos relevantes de San Sebastián para contar, con rigor periodístico, los hitos que dan forma a la identidad de la ciudad.