Bilintx

Uno de los artistas más desconocidos, pero a la vez trágicos e importantes, de la historia de San Sebastián fue Guillermo Joaquín Indalecio Bizcarrondo Ureña más conocido como Bilintx o Moko. Fue, en el siglo XIX, el bertsolari y olerkari (poeta) más reconocido de los románticos liberales del País Vasco.

Este poeta donostiarra nació el 30 de abril de 1831. Siendo donostiarra y euskaldun, su abuelo materno era andaluz (de ahí el apellido Ureña). La mala suerte ya le alcanzó de joven cuando jugando se deformó la cara, de ahí su mote “Moko” (Pico en euskera) y durante un sokamuturra (toro ensogado) un toro le atravesó ambas piernas con los cuernos, dejándole cojo.

Fue poeta, bertsolari, carpintero, voluntario del 4º batallón liberal en la Tercera Guerra Carlista, y conserje del antiguo teatro de San Sebastián, donde vivió y dos veces le golpeó la tragedia: primero le robaron 8.000 pesetas que tenía a modo de ahorros; y luego una granada carlista atravesó la ventana el 20 de enero de 1876. Sobrevivió, pero le tuvieron que amputar las piernas, muriendo medio año después entre terrible sufrimiento.

Ocho años después el ayuntamiento de San Sebastian renombró en su honor la calle que por el norte del Teatro Principal une la calle Mayor con la Plazuela Lasala (o plaza del León para los chavales de la ciudad). De hecho, si os pasáis podréis ver la bonita placa de piedra que honra su memoria, que tiene un estilo muy particular y se parece a la que podemos ver en Portaletas, dedicada en este caso a los “bravos arrantzales” (pescadores) vascos.

Bilintx hablaba el euskera donostiarra que se hablaba en San Sebastián en aquella época, pero fue capaz de enriquecer el idioma con su lenguaje poético, preciso, hermoso y sugerente. Pero también sarcástico, irónico y agudo en su análisis cultural y político. Su influencia es grande aún a día de hoy, especialmente en los círculos literarios y los bertsolaris, que reconocen su importancia e influencia, pues para muchos marcó la senda a seguir.

Algunas de sus composiciones más famosas son Domingo kanpaña, una sesión de bertsolarismo improvisado en el que introdujo algunas novedades. Aquí os lo dejamos en perfecto euskera:

Loriak udan ihintza bezela
maite det dama gazte bat,
hari hainbeste nahi diodanik
ez da munduan beste bat;
inoiz edo behin pasatzen badet
ikusi gabe aste bat,
bihotz guztira banatutzen zait
halako gauza triste bat.

Neskatxa gazte, paregabea,
apirileko arrosa,
izarra bezin dizdizaria,
txoria bezin airosa;
oraintxen baino gusto gehiago
nik ezin nezakeen goza;
zorionian ikusten zaitut,
nere bihotzak, hau poza!

Ez al didazu antzik ematen
nik zaitudala nahiago,
ai, marinelak gau ilunean
izarra baino gehiago?
Nere ondoan zauzkadalako
pozez zoraturik nago;
zu ikusteak alegratu nau,
triste nengoen lehenago.

Nere betiko pentsamendua
nere kontsolagarria,
zu gabetanik ezin bizi naiz,
esaten dizut egia;
zu bazinake arbola eta
ni baldin banintz txoria,
nik zu zinakeen arbola hartantxe
egingo nuke kabia.

Aunque somos conscientes de que muchos que nos leéis no sois expertos en esta hermosa lengua no os vamos a traducir este texto porque se perdería totalmente la magia que Bilintx tejió con palabras. Preferimos poner este vídeo en el que Kepa Junkera musicalizó las palabras del bertsolari.

Esperamos que os guste.

Con el avance de la sociedad, las formas en las que homenajeamos y recordamos la figura de este simpar bertsolari se han modernizado. Ya no solo hay certámenes dedicados a su estilo y legado, sino programas televisivos que versan sobre él. Y el Premio Bilintx es un certamen que premia las composiciones de bertsolarismo y que fue instituido en 1976 para conmemorar el primer centenario de su muerte.