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Arquitectura moderna San Sebastián

Kursaal

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San Sebastián es bien conocida por su arquitectura. Los edificios señoriales del centro de la ciudad atraen a miles de personas cada año junto a La Concha y los pintxos. Pero San Sebastián es más que la «pequeña París», como se conoce al Centro. Con el paso de los años y la evolución de la arquitectura, edificios de estilos más modernos han sido construidos en la ciudad, algunos de los cuales se han convertido en símbolo de la modernidad y de la San Sebastián más actual. Vamos a repasarlos.

El inicio: Palacio de Congresos y Auditorio Kursaal

También conocido como los cubos de Moneo, los cubos del Kursaal o simplemente Kursaal, este palacio de congresos y auditorio diseñado por Rafael Moneo es el primero de los edificios modernos que vamos a repasar. Inaugurado en 1999, estos dos cubos de cristal simulan ser dos rocas del rompeolas vecino varadas en la playa. Y su nombre proviene del edificio que se encontraba anteriormente en el mismo lugar, el Gran Casino Kursaal.

El antiguo Gran Casino Kursaal.

Ya no es un casino, si no un palacio de congresos y auditorio, y es principalmente conocido por albergar, entre otros eventos, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Pero en él también se celebran conciertos, congresos y ferias, espectáculos de danza, musicales… Es, sin duda, uno de los edificios más usados de Donosti.

Interior del cubo grande del Kursaal.

Y aunque al principio no le gustaba a casi nadie (entre otras cosas por las comparaciones inevitables con el edificio anterior), tras 25 años los donostiarras nos hemos acostumbrado a él y ya forma parte de la configuración de la ciudad. Seguro que si nos lo quitaran lo echaríamos de menos, sobre todo por las noches, cuando se ilumina de blanco o con diferentes motivos dependiendo del momento del año.

Arquitectura religiosa moderna: Iglesia de Iesu

También de Rafael Moneo, esta iglesia inaugurada en 2011 es un espacio minimalista, de líneas puras y rectas y aunque en principio puede parecer un lugar frío por sus materiales y su carencia de arte sacro, en realidad es un espacio tranquilo, perfecto para la reflexión. Aunque integrada en un enorme cubo, la iglesia en realidad tiene nave en forma de cruz, que se puede apreciar gracias al techo, por donde entra la luz natural.

Detalle del techo con forma de cruz.

Se encuentra a las puertas del barrio Riberas de Loyola, junto al Jardín de la Memoria, un espacio verde ideal para pasear con calma, lejos del caos que puede llegar a ser el centro en ocasiones.

Exterior con el Jardín de la Memoria a la derecha.

Mezclar lo viejo y lo nuevo: Museo San Telmo

Si lo que nos gusta es la mezcla entre la arquitectura moderna y la antigua, el mejor ejemplo de ello es el Museo San Telmo en la Parte Vieja. El edificio antiguo, de estilo gótico-renacentista, fue construido en el siglo XVI y ampliado en un estilo neorrenacentista a principios del XX. En el XXI se volvió a ampliar tras una profunda restauración, esta vez en un estilo moderno, inaugurado también en 2011.

Las dos fachadas del Museo San Telmo.

El nuevo edificio fue diseñado por Nieto y Sobejano y su principal característica es su estrechez, ya que el espacio disponible era mínimo, entre el antiguo edificio y el monte Urgull. Aún así el nuevo edificio contiene las oficinas, la biblioteca, una sala multiusos, dos salas de exposiciones, una sala de conferencias y un bar-restaurante, además de ser la entrada principal.

Detalle del interior del nuevo edificio.

Otra cosa llamativa del nuevo San Telmo es la fachada, diseñada por los artistas Leopoldo Ferrán y Agustina Otero, sus agujeros imitan aquellos que podemos encontrar en los montes de la zona, creados por la salinidad del aire y que se llenan de vegetación. Es por eso que aquí las plantas que vemos han llegado también de manera natural y algún día cubrirán todo el muro.

Las flores de la fachada en primavera.

El más reciente: Musikene

Si haces nuestro Tour Clásico en Bicicleta Eléctrica pasarás por al lado de este edificio, ya que está situado en el campus universitario de la ciudad en el barrio del Antiguo, barrio que siempre visitamos. Se trata de la sede de Musikene, el Centro Superior de Música del País Vasco, antiguamente situado en el Palacio Miramar.

Fachada lateral de Musikene. Foto de Arquitectura Viva.

Musikene es un gran volumen negro en el que tres incisiones muestran un interior dorado que refleja la luz a los edificios colindantes y que no deja indiferente a nadie, y menos a los amantes de la arquitectura. Fue diseñado GAZ Arquitectos e inaugurado en 2016 y aprovecha el espacio disponible al máximo, y es que el edificio contiene las aulas de música, pero también un enorme auditorio con capacidad para una orquesta y un coro y 420 espectadores.